Viernes 22 de Octubre 2021
TENIS

No pudo ser: derrota argentina en la final de Wimbledon

Otra vez se quedó en la puerta de un título grande en dobles.

Zeballos-Granollers. Fuente (Twitter)
Escrito en MÁS DEPORTES el

No pudo ser para Horacio Zeballos en la final de Wimbledon. Con su compañero de dupla, el español Marcel Granollers, cayeron en la final del tercer Grand Slam del año frente a los croatas Nikola Mektic y Mate Pavic, números uno del mundo, por 6-4, 7-6 (5), 2-6 y 7-5. De esta manera perdieron su segunda final de torneos grandes luego de la derrota en el US Open 2019.

La principal diferencia que se notó en el encuentro fue en los puntos claves. Pues fue parejo todo el tiempo, pero los detalles volcaron la balanza a favor de los europeos. Un quiebre de servicio en el primer set fue suficiente para llevárselo. Luego en el segundo, en el tie break, Granollers cometió una doble falta que le costó ceder ese parcial también.

Zeballos perdió la final

Ya 0-2 abajo, el dueto hispano-argentina mostró lo mejor de su repertorio. Rápidamente se adelantó 4 a 0. Diferencia que pudo administrar para descontar. Sin embargo, la jerarquía de los rivales fue suficiente para caer en el siguiente y perder el partido. Esta derrota en Wimbledon debe doler bastante, pero el gran torneo realizado genera grandes expectativas para lo que viene.

 Djokovic entró al “grupo de los 20”

No hubo sorpresa en el cuadro de singles masculino de Wimbledon, pero si historia. Novak Djokovic venció al italiano Mateo Berretini por 6-7, 6-4, 6-4, 6-3 y consiguiendo así su sexto torneo en el césped londinense, alcanzó también los 20 títulos de Grand Slam. Récord que comparte con Roger Federer y Rafael Nadal. Además “nole”, se mantiene en la carrera para lograr un hecho casi sin precedentes: lograr los 4 títulos grandes en un solo año. Ese objetivo lo podrá ostentar si grita campeón en el US Open.

Djokovic sigue haciendo historia

Djokovic tuvo que batallar y esforzarse después de perder el primer set ante un Berretini bien agresivo que parecía no sentir estar jugando su primera final de Grand Slam. Sin embargo, con el correr del partido el número uno del mundo empezó a demostrar su jerarquía y se lo terminó llevando por precio propio estirando su momento de gloria donde parece intratable.