La última aparición de los Duques de Sussex no fue más que una estrategia

Meghan y el Príncipe Harry lo tenían planeado.
martes, 10 de noviembre de 2020 · 11:52

El Príncipe Harry tiene más de ocho meses fuera de la realeza y sus tradiciones y, aunque dice estar muy cómodo y tranquilo en los Estados Unidos, en donde vive con su esposa e hijo, la realidad es que extraña sus costumbres.

Y es que la semana pasada los británicos honraron a los militares y veteranos caídos en la Primera Guerra Mundial, evento al que se une toda la Familia Real y que cierra con el “Remembrance Sunday”, en donde le dedican dos minutos de silencio a estas personas.

Como es costumbre, la Reina Isabel asistió a la Abadía de Westminster y homenajeó a todos los soldados, imágenes que quedaron para la historia, pues estaba luciendo tapabocas por primera vez en público.

Mientras que el Príncipe Carlos y el Duque de Cambridge hicieron lo propio al dejar una corona de amapolas en el cementerio, al igual que Camilla Parker Bowles y Kate Middleton, quienes se unieron a Su Majestad desde el Ministerio de Relaciones Exteriores para hacer los 120 segundos de silencio.

Piers Morgan criticó la aparición de los Duques de Sussex.

Los únicos que faltaron en dicha tradición fueron el Duque de Sussex y su tío, el Príncipe Andrés, este último por los escándalos en los que ha estado involucrado y el primero por estar lejos de la patria que lo vio crecer.

Sin embargo, el nieto del Duque de Edimburgo no quiso pasar la ocasión debajo de la mesa y, a su manera, reconoció personalmente a los caídos desde el cementerio nacional de Los Ángeles, junto a la protagonista de “Suits”. Pero lo que más llamó la atención es que la acción fue calificada como una "estrategia de publicidad".

"A todos los que han servido, están sirviendo. Gracias", así decía la corona que otorgó el Príncipe Harry a dos soldados.

Las fotos del hijo menor de Lady Di dieron la vuelta al mundo, pues, aunque no fueron tomados en cuenta, decidieron hacerlo por iniciativa propia y depositaron flores recogidas de su jardín en las tumbas de dos soldados de la Commonwealth. Según difundieron corresponsales como Chris Ship de "ITV News", las imágenes fueron tomadas por el fotógrafo profesional Lee Morgan.

Esto ocasionó críticas para el Príncipe Harry y Meghan Markle, incluyendo al presentador que ya los había cuestionado en el pasado, Piers Morgan. A su criterio, se aprovecharon de la situación para hacer un "truco publicitario".

Simplemente escandaloso: tratar el domingo del recuerdo como una oportunidad de relaciones públicas y tratar de robar los titulares de la realeza, que cumple con su deber en casa. Si quisieran que los 'dejaran en paz', no harían trucos de relaciones públicas todos los días para llamar la atención de los medios.

Sin embargo, el "Daily Mail" informó que ellos preguntaron al Palacio de Buckingham si podían poner una ofrenda en su nombre, pero la petición fue rechazada, razón por la que decidieron actuar por su cuenta. Otro dato curioso es que sí mandaron a hacer dicho arreglo en Inglaterra, el cual tuvo un costo de mil libras esterlinas  y fue pasado por alto en el Cenotafio de Whitehall.

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